Ayuno y depuración integral Imprimir
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Una vez pasadas las fiestas nos queda quizás el deseo de dejar descansar al organismo de tanta comida, y tanto complacer nuestros deseos…. El deseo suele dirigirse hacia el consumo de alimentos o bebidas que no se consideran generalmente saludables. Pero desear comer ensaladas o desear hacer un ayuno o dejar de fumar no se consideran deseos si no mas bien castigos o penitencias por haber sucumbido a los deseos.


Un organismo sano desea cuidarse y mantener la integridad de sus células, es un proceso natural que surge de la misma salud. Para poder desintoxicar el organismo necesitamos hacer que descanse del proceso de digestión y asimilación de los alimentos y que pueda utilizar toda esa energía que está ahorrando en eliminar toxinas y deshechos. Esto es un proceso natural que surge del mismo poder autocurativo de nuestro organismo.

Si le dejamos descansar y no le damos mas comida para digerir y asimilar durante un periodo, va a utilizar automáticamente toda la energía que tiene sobrante en ¡limpiar la casa!, de manera totalmente natural. Una vez paramos de consumir, comienza un proceso de limpieza, el organismo empieza a eliminar toxinas de las células y a deshacer depósitos tóxicos. En cuanto recibe el mensaje de que no hay trabajo de digestión que hacer enfoca toda su energía en la depuración. Una depuración que quizás lleve toda una vida esperando que se le de la oportunidad de llevar a cabo.


Nuestro cuerpo tiene la capacidad de curarse y siempre va a intentar hacerlo, solo necesita que les demos una ocasión. Si todos los días consumimos tres comidas diarias y además comidas difíciles de digerir y asimilar, si además de digerir, tenemos que soportar una cantidad significativa de estrés diario, y quizás hacer deporte entonces no queda energía para el proceso de depuración. Pero para que el ayuno sea efectivo tiene que estar bien hecho, es decir tenemos que entender bien como funciona el proceso de depuración para conscientemente ser capaces de facilitarlo al máximo.


En primer lugar un ayuno es un tiempo de descanso que nuestro organismo va a utilizar para desintoxicarse, pero no solamente necesitamos descansar de la comida sino que también tenemos que descansar del estrés, del trabajo, del ejercicio físico intenso y sobre todo desconectarnos de nuestro entorno diario al máximo.

No se puede hacer un ayuno efectivo si a la vez tenemos que seguir con nuestras actividades diarias. El ayuno tiene que ser un periodo de descanso en todos los sentidos, un punto y aparte en el que no dediquemos ninguna energía a pensar en nada que nos resulte estresante, un periodo en el que nos concentremos solamente en descansar a todos los niveles. De esta manera va a ser mucho mas efectivo, porque no solo estamos limpiando nuestras células y tejidos de toxinas y materia mórbida sino que también nuestras emociones enquistadas se pueden liberar, nuestro pensamiento descansa y adquirimos una nueva claridad mental.

La depuración no sólo es física sino también mental y emocional, es una depuración integral.


En segundo lugar debemos entender el proceso de depuración celular para que seamos capaces de hacer que sea realmente efectivo. La eliminación de toxinas tiene lugar a dos niveles, el primer nivel es una limpieza desde la célula al exterior de la misma y el segundo nivel es desde la sangre donde quedan las toxinas circulando hacia el exterior del organismo a través de las heces, la orina o el sudor.


A pesar de que un ayuno sea muy efectivo a nivel celular, es decir, produzca una rápida eliminación de toxinas de las células como la que se consigue a base de zumos de frutas naturales, no asegura que esas toxinas que han pasado a la sangre lleguen a ser realmente eliminadas del organismo. Un ayuno en el que no se apoyen los procesos de eliminación de toxinas al exterior no llega a ser totalmente efectivo porque las toxinas que se eliminaron de las células vuelven de nuevo a depositarse en tejidos u órganos. Si una persona está estreñida durante un ayuno solo conseguirá mover toxinas de un órgano a otro, e incluso sentirse mal durante el mismo, con síntomas como dolores de cabeza, nauseas o malestar general.


Un ayuno bien dirigido debe estar apoyado por el uso de nutrientes que ayuden a los procesos de desintoxicación y eviten que durante el mismo la persona tenga carencias nutricionales. Hace falta una preparación previa al ayuno con una dieta baja en toxinas y que allane el camino al proceso de depuración. No debemos comenzar el proceso de limpieza si sentimos el organismo demasiado cargado de toxinas. Los ayunos dirigidos y controlados son fundamentales para evitar que se produzcan síntomas molestos originados por la presencia de toxinas circulando en la sangre y conseguir la mayor eliminación de deshechos, depuración de tejidos y revitalización tanto a nivel fisiológico como emocional.


El ayuno no solo sirve para ayudarnos a perder unos kilos de mas y mejorar nuestro aspecto físico, sino que está muy indicado para tratar patologías como eccema o psoriasis, estreñimiento crónico, dolores articulares y musculares, candidiasis vaginal e intestinal y un largo etcétera. El intestino se desprende de la capa mucoide que lo recubre y la flora intestinal se ve favorecida creándose una ambiente óptimo para la absorción y asimilación de nutrientes. Durante un ayuno es más fácil romper malos hábitos de manera definitiva, es una buena ayuda para dejar de fumar, cambiar nuestra forma de comer o dejar el café o el alcohol, después del ayuno nuestro organismo recupera el deseo por estar sano. El ayuno aumenta de manera considerable la fertilidad de una pareja, y se utiliza como terapia intensiva para parejas infértiles.

La depuración sirve para cambiar el ph vaginal y para eliminar toxinas y metales pesados que puedan dificultar la fecundación. Un cuerpo recién depurado está rebosante de energía y listo para concebir una nueva vida.